∼ Museo del Oro, Bogotá, ColômbiaGold Museum, Bogotá, Colombia ∼




En 1978 llegó una momia al Museo del Oro proveniente de Pisba, Boyacá. Por su mochila y los atuendos que la acompañaban siempre se pensó que se trataba de una mujer, a la que se llamó Rosita. Sin embargo, en 2013, cuando se le practicó un TAC para la exposición Historias de ofrendas muiscas, se confirmó que Rosita era en realidad un hombre de alta jerarquía momificado para que siguiera cumpliendo una función en el orden de la sociedad.
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En las ceremonias colectivas, entre bailes ancestrales, complicados atavíos y músicas sobrecogedoras, se experimentaba una comunión intensa con el universo y las divinidades. Vasija con escena ritual, Sierra Nevada de Santa Marta - Tairona, Periodo Tairona, 900 a 1600 d.C.
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La Balsa de la Ofrenda
Cada cierto tiempo los muíscas realizaban grandes ceremonias en las lagunas de los páramos. Los pueblos se congregaban bajo la dirección de sus caciques y sacerdotes para hacer ofrendas a los dioses. Según dice la leyenda, en algunas de estas ocasiones se celebraba el ritual de El Dorado: Un casique muy poderoso, acompañado por sus sacerdotes, entraba en una balsa al medio de la laguna y arrojaba oro y esmeraldas a las aguas. Esta figura de oro encontrada en Pasca, Cundinamarca, parece representar esta tradición.
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Sacerdotes y chamanes que se identificaban con el murciélago evocaban en sus hábitos a los de este animal: habitaban en templos oscuros, trabajaban durante la noche y volaban en los trances. Pectoral antropomorfo, Sierra Nevada de Santa Marta - Tairona, Periodo Tairona, 900 a 1600 d.C.
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Esta cacica ataviada muestra una actitud ensimismada y solemne. Chamanes, caciques, alfareros y orfebres ejecutaban rituales para asegurar la continuidad de los procesos cíclicos de la naturaleza. Recipiente para cal antropomorfo, Cauca Medio - Quimbaya, Periodo Temprano, 500 a.C. a 700 d.C.
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Con este poporo encontrado en Antioquia en el siglo XIX, el Banco de la República inició en 1939 su Museo del Oro. Imita un fruto de calabazo cuyas formas redondeadas se relacionaron con el, cuerpo femenino. Recipiente para cal fitomorfo, Cauca Medio - Quimbaya, Periodo Temprano, 500 a.C. a 700 d.C.
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Este ajuar, hallado en una tumba del período Yotoco, relacionaba a su dueño con los felinos y sus poderes. En la nariguera las placas circulares imitan las manchas del jaguar, y las prolongaciones, sus extremidades.
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Al transformarse en murciélago y jaguar, el hombre evoca y fusiona los poderes, saberes y hábitos de los dos animales para esclarecer los secretos de la vida y la muerte.
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Los objetos en oro no abundaron en el período Clásico Regional. Sin embargo se han encontrado ajuares con |lamativos adornos, como un pez alado y un colgante en forma de estatua.
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Los adornos y máscaras funerarias de oro, el metal sagrado inmutable al tiempo, inmortalizaban con su poder simbólico a los caciques para que continuaran participando en la vida de la comunidad.
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Museo del Oro Zenú (Cartagena)
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Este cubresexo de la orfebrería Zenú Temprana imita la concha de un caracol marino.
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